¿Por qué cada vez se demandan más tratamientos de criolipolisis?

criolipolisis

Uno de los tratamientos que más éxito están teniendo actualmente en el mundo de la medicina estética es la criolipolisis combinada con radiofrecuencia. Una nueva técnica que se centra en controlar el frío a una temperatura aproximada de diez grados bajo cero. Una baja temperatura que al chochar con el aumento de temperatura interna provocada por las ondas de radiofrecuencia, consigue que se produzca un shock térmico que a su vez consigue una piel mucho más tersa y suave.

La criolipolisis es una técnica que lleva ya muchos años asentada en el mundo de la medicina estética, pero lo cierto es que ha vivido un espectacular boom con su combinación con la radiofrecuencia. Una técnica que fue desarrollada por el equipo de dermatólogos de la Universidad de Harvard en el Hospital de Massachusets y que ofrece unos resultados muy a tener en cuenta.

Con la llegada de la criolipolisis se consiguió darse cuenta de que las células grasas que almacenamos en nuestro organismo se muestran mucho más vulnerables a los efectos del frío que otros tejidos que tenemos en nuestro cuerpo. Esto significa que esas células de grasa consiguen eliminarse de forma mucho más sencilla sin provocar ningún tipo de daño en la piel.

¿En qué consiste?

Se trata de una técnica que sigue un proceso en el que se aplica frío de una forma muy precisa con el objetivo de llegar a eliminar todas aquellas células de grasa que tenemos almacenadas y que sin duda se muestran realmente perjudiciales a nivel estético. Se aplica directamente en aquellas zonas del cuerpo que más lo necesitan y no provoca ningún tipo de daño en los tejidos.

Al exponerse las células de grasa a esa temperatura de 10 grados bajo cero, van muriendo poco a poco hasta que se eliminan totalmente de forma natural. Se van eliminando poco a poco a través del metabolismo. Una vez la criolipolisis ha acabado con esas células de grasa, la reducción de la grasa acumulada en nuestro cuerpo es más que apreciable. Los resultados comienzan a hacerse notar a partir de los 15 días aproximadamente desde la última sesión.

Algunas preguntas rápidas

–          ¿Cómo es el post-procedimiento?: el post-procedimiento es bastante suave y no trae ninguna complicación más allá de un ligero enrojecimiento en las zonas a tratar que desaparece al poco tiempo. Como mucho podría aparecer algún pequeño hematoma en alguna zona del cuerpo.

–          ¿Es doloroso?: se trata de un proceso no invasivo que no produce ningún tipo de dolor. Nunca se ha tenido que aplicar anestesia ni tomar ningún tipo de alternativa para aliviar los dolores. Por lo general, cada sesión tiene una duración media de 2 horas, que puede variar en función de la clínica, de los profesionales que la lleven a cabo así como del propio paciente.

–          ¿Cuántas sesiones son necesarias?: una de las principales preocupaciones para los clientes es conocer el número de sesiones que harán falta para comenzar a disfrutar de los resultados. Recomendamos seguir un tratamiento que vaya desde los 2 hasta los 4 meses en función de las condiciones de cada persona. 

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *