¿Qué es un termostato y para qué sirve?

termostato

Un termostato es un aparato que sirve para regular la temperatura de una fuente de calor a la que está conectado, en función de la regulación que se le haya hecho. De manera que abre o cierra el circuito eléctrico de dicha fuente de calor para mantener la temperatura indicada. Con esta regulación de temperatura, los termostatos se convierten en una herramienta básica para la eficiencia energética de cualquier sistema, como la calefacción o el aire acondicionado.

Cada termostato está fabricado con determinados márgenes o rangos de temperatura según la tecnología empleada y los materiales, por lo que se emplean para diferentes usos.

¿Para qué sirve?

Muchos aparatos cotidianos en el hogar llevan un termostato, como el frigorífico, la estufa o los aparatos de aire acondicionado. Otro de los usos para un termostato es en los motores de los coches para regular su temperatura, dejando pasar líquido refrigerante cuando esta sube de un determinado valor, o en maquinaria industrial en una amplísima variedad de usos.

Tipos de termostatos que existen

Existen diferentes tipos de termostatos según sus usos y características. Podéis consultar los diferentes modelos disponibles en www.portalelectricidad.es/termostatos/.

–       Termostatos mecánicos. Utilizan sensores tecnológicos como son las bolas de cera o las tiras bimetálicas, para medir y regular la temperatura del aire. Los sensores se contraen o expanden según la temperatura que detectan y, por contacto, activan los interruptores que tienen conectados para encender o apagar el equipo de fuente de calor al que está conectado. Su tecnología es sencilla y solo permite “encender / apagar”. Hoy en día existen soluciones mucho más sofisticadas que esta por lo que este tipo de termostatos cada vez son menos utilizados en aplicaciones habituales.

–       Termostatos digitales. Son los más sencillos y, por tanto, los más económicos y los que más se utilizan para diversos usos. Funcionan con sensores eléctricos que se programan a una temperatura determinada, los cuales son mucho más exactos que los sensores mecánicos. Permiten adaptar el sistema a las rutinas de los usuarios, programando distintas temperaturas según la hora del día, el día de la semana y por conexión remota (vía WIFI), según las necesidades concretas de los usuarios.

–       Termostatos modulares. Son un tipo de termostato digital que adaptan la temperatura de radiadores de la calefacción de manera que controlan su temperatura para la habitación en la que están ubicados, y se comunica con la caldera central para regularla y mantener la temperatura en un rango, reduciendo así el consumo final. Pueden conseguir ahorros de hasta el 10 % en el consumo energético. Es de uso obligado para las nuevas viviendas en la regulación de calderas de condensación según el Reglamento de las Instalaciones Térmicas en las Edificaciones (RITE).

A la hora de elegir un tipo de termostato concreto, es básico y fundamental pensar en las necesidades concretas a cubrir (rango de temperatura, exigencias horarias, legislación vigente). En caso de duda de cuál elegir, puedes consultar con técnicos especialistas que te ayudarán encantados a elegir la mejor opción para el uso que se le va a dar al termostato.

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