5 estrategias agresivas para cerrar acuerdos comerciales

acompanantes lujo

El cierre de un acuerdo comercial o venta es siempre complejo, ya que tras una negociación entre las dos partes el vendedor debe lograr un compromiso firme por parte del comprador. Para ello, existen una serie de técnicas que posibilitan este éxito final, apoyándose en los principales puntos de convergencia y limando las asperezas que haya habido durante el proceso previo.

Cinco estrategias agresivas

1. Responder a las preguntas con otras preguntas

Esta es una estrategia arriesgada si nos encontramos con un negociador fuerte, pero muy interesante cuando la posición de dominio la ejercemos nosotros. Así, el potencial comprador te bombardeará a preguntas que pretenden trasladarte la presión ante sus dudas. Respondiendo con preguntas, le trasladas la presión hasta que finalmente la última de tus cuestiones inquiera básicamente si quiere cerrar la venta. La respuesta positiva culmina tus anhelos.

2. El método del plan de acción

Explicar a la otra parte todo el proceso de venta para que no le quede ninguna duda, y apuntar básicamente a los beneficios y potencialidades una vez se cerrase el acuerdo, hace que él tome seguridad de tu empresa y tu producto/servicio y piense en sus positividades.

3. Método de la forma de pago

El vendedor explica las distintas posibilidades de pago, tomando la absoluta seguridad de que por tanto la venta se realizará, pasando a discutir los detalles de entrega, precio y forma de adquisición, con lo que el acuerdo estará ganado de antemano.

4. La pregunta de cierre

En una reunión que tome tintes distendidos (lo que demuestra confianza entre los interlocutores y predisposición al acuerdo) el vendedor debe realizar una pregunta tal que “¿Bueno, cerramos el acuerdo?” o “¿Sabes que ya le vendo el doble de lo que me solicitas a otra empresa (su competencia)?”. Con ello provocarás un cierre a veces inesperado que se deriva hacia la decisión final, no hacia la búsqueda de nueva información por parte del posible comprador.

5. Una cena relajada

Pero si hablamos de distensión, nada mejor para cerrar un acuerdo que hacerlo en un ambiente relajado y armonioso, abandonando la dinámica empresarial y centrando el acuerdo en una relación de confianza, cercana a la amistad, entre comprador y vendedor, para lo que las acompañantes de lujo marcan la diferencia y calman el contexto.

Para ello, además de ello, elegir un restaurante adecuado para los gustos del comprador potencial, pero que a la vez sea conocido y elegido por el vendedor (denota seguridad, confianza en sí mismo, capacidad de empatía y de autocontrol) pondrá la guinda del pastel.

Esta cena amistosa persigue muchos objetivos, todos ellos facilitados por las acompañantes de lujo: establecer una relación de confianza entre ambos; salir del enclaustrado y a veces deshumanizado ambiente profesional; departir, congeniar, compartir gustos y aficiones que permitan hilar esa relación amistosa; y hacerlo de tal manera que el curso de los acontecimientos sea guiado por el vendedor (elección del sitio, de las acompañantes, etc.).

Por último, el gesto de agradecimiento y de buena predisposición a una relación profesional óptima se refleja en este “convite” o “regalo” que, en forma de grato momento, disfruta el potencial comprador a expensas del vendedor.

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